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17 de noviembre de 2014

Santa Catalina, Parque Nacional Golfo de Chiriquí y Parque Nacional de Sarigua.

Creo que ya va siendo hora de actualizar el blog :-)

En julio les tocó venir de visita a mis aitas. Medio año sin vernos, se echaban de menos los ratos en familia la verdad (también los kgs de embutido que trajeron, eskerrik asko ama!).


Vinieron para algo más de tres semanas, por lo que teníamos bien de tiempo para recorrer Panamá con ellos. Después de visitar la zona de Volcán y Boquete, nos unimos al roadtrip para ir a Santa Catalina y visitar el famoso Parque Nacional de Coiba, Patrimonio de la Humanidad desde 2005.

El viaje desde Panamá se hace largo en autobús, en total son como 6h. Tuvimos tan mala suerte que a nuestro bus se le pinchó una rueda cuando nos faltaban 15 minutos para llegar al punto en el que habíamos quedado, y es que las carreteras del interior del país están bastante jodidas, sobre todo en algunos puntos, por lo que es fácil pinchar (veréis cuando escriba la crónica del viaje a Costa Rica...).

Santa Catalina es un destino típico para surfear. El ambiente es muy tranquilo, hay hostels, algún restaurante, alguna tienda... Todo muy relajado y rodeado de una exuberante vegatación.

El Estero

En cuanto a las olas, bueno, íbamos con un parte bastante prometedor, sin embargo al llegar nos encontramos un baño muy sin más. Hay varios picos en la zona, el más conocido es El Point, una punta que separa Playa Santa Catalina (oeste) y El Estero (este). En ambas playas hay olas, aunque no de la calidad de El Point. Eso sí, hay menos gente.

 Comer con estas vistas no está naada mal

Yo surfeé en El Estero. No había mucho tiempo para pensárselo, salían olitas (tres cuartos, series de un metro) y había menos gente, así que al agua patos. Como comentaba el baño supo a nada, las olas no fueron las mejores, pero bueno, acostumbrado ya a esta frustración habitual en Panamá, hizo que me quitase un poco el mono.

Santa Catalina es el destino habitual para saltar al Parque Nacional de Coiba. Es un conjunto de islas volcánicas siendo la más grande Isla Coiba. Es curioso que este paraíso fuese hasta 2004 una prisión utilizada sobre todo para albergar prisioneros políticos durante las dictaduras de Omar Torrijos y Manuel Noriega.

Toda la zona alberga una fauna y flora espectacular. De camino a la isla se ven montones de ballenas. A nosotros nos tocó la época de las ballenas jorobadas.

 Época de lluvias en Panamá

Decidimos hacer un tour hasta la isla por 75$/persona. Tuvimos mala suerte con el tiempo y el día estaba muy cubierto, sin embargo la ilusión de ver ballenas desde tan cerca nos motivó a seguir. Los guías repetían que el día anterior habían visto un huevo de ballenas. Sin embargo cuando llevábamos como 40 minutos de bote y no habíamos visto ninguna, comenzamos a desmotivarnos.

Pero la cosa cambió rápido. Primero aparecieron los delfines... -¡Una aleta! -Mierda, es un delfín. Pero al de poco empezaron a aparecer las ballenas en la lejanía. Y finalmente a pocos metros del bote. Qué puta maravilla. No las vimos saltar, pero sí emerger a la superficie y coger aire, iban con sus crías por lo que no saltaban, se ve que no era la mejor época. Al parecer en enero les toca a los tiburones ballena pasar por esta zona, me da a mi que habrá que volver.


Llegamos a uno de los islotes que está frente a Coiba y allí paramos a hacer el primero de los snorkels. El cielo cada vez estaba más negro y se veía llover pero bien en la isla. Nos habían comentado que se podían ver tortugas carey, así que poco importaba el día que hiciese.

 Nos dejaron en este islote para ir a bucear

Entramos al agua y al de poco vimos la primera de las tortugas. La verdad es que me pareció algo increíble, verlas tan de cerca y nadar con ellas fue toda una experiencia. Iban relajadísimas hasta que se sentían perseguidas. Como el día estaba oscuro no se veía demasiado debajo del agua, por lo que las fotos de la gopro apestan un poco. Pero bueno. Vimos unas cuantas tortugas. Al volver al bote el guía nos preguntó si habíamos visto tiburones. ¿¡Tiburones!?

 Increíble...

 Una pena la luz y que mi vieja gopro no anda muy fina... Sólo se salvan estas dos fotos

Llegamos al siguiente punto de snorkel. Empezaba a llover bien pero esta vez a parte de ver tortugas, era posible ver tiburones. Así que como chorras nos tiramos al agua a ver si dábamos con alguno. Únicamente vimos uno. Yo iba preparado con la cámara. Apareció de la nada, un tiburón de algo más de un metro de largo. Inofensivo, tal vez, pero un tiburón. La reacción lógica para la primera vez que te encuentras buceando con un tiburón supongo que hubiese sido pararse o retroceder, sin embargo allí nos lanzamos tras él para ver si conseguíamos una foto decente. No pudo ser, el tío se movía bien rápido y en la foto más que un tiburón parece una sardinilla.

Después del snorkel paramos en la isla principal del parque. Un pequeño lunch y a explorar un poco. Donde antes estaban los barracones de la cárcel ahora hay un pequeño museo y algún tipo de hospedaje. Curiosamente a un lado de los barracones hay una pequeña playita regentada por un cocodrilo enorme llamado Tito. No recuerdo bien la historia pero parece ser que permitieron que un recluso lo criase y lo adiestrase para que nunca pasase de la arena y se adentrase a la zona de los barracones. De locos.

Hay un sendero que lleva a lo alto de la isla, pero el tiempo se puso tan desapacible que entre el barro que nos íbamos a encontrar y que no teníamos mucho tiempo, decidimos dejarlo para la siguiente vez.

La isla es bastante grande, de hecho es la más grande del Pacífico centroamericano. Hablé con un local y le pregunté por las olas. Pacífico y una isla tan grande, estaba claro que en algún sitio tenía que salir algo. Efectivamente al sur de la isla debe de haber unas buenas joyas escondidas. El viaje hasta allí en bote es caro, muy caro. Según me dijo el tipo hay gente que se aloja en Coiba para ir desde allí hasta la ola, y es que si vas desde Santa Catalina, sólo el trayecto hasta la isla toma como 2h.


Dejamos Coiba con buen sabor de boca. Según nos íbamos comenzaron a aparecer montones de ballenas, paramos en una pequeña playa antes de poner rumbo a Santa Catalina y lo cierto es que estando en el agua se veían muchísimas ballenas y alguna bastante cerca. Nos quedamos con ganas de bañarnos entre ellas, tal vez en la próxima ocasión.

 

 Vistas desde el hotel en el que nos quedamos en Santa Catalina

Después de pasar un par de días en Santa Catalina seguimos con el viaje hasta el Golfo de Chiriquí. Hay unas cuantas islas por la zona, nos decantamos por Boca Brava, una de las más grandes de la zona. Nuestro hotel estaba en una esquina de la isla. Sólo se puede visitar una parte de la isla, hay dos caminos, y llegas a zonas que son privadas, así que no es posible acceder a más de dos playas. Uno de los senderos está bastante escondido y lleno de maleza, pero lleva a una playa solitaria rodeada de vegetación, con árboles llenos de monos aulladores.

 Llegando al Golfo de Chiriquí

 Estos simpáticos monos son increíblemente ruidosos


 Explorando por la isla...

Aprovechando que en esta zona también se avistan ballenas, hicimos una pequeña excursión hasta Isla Parida, en el Parque Nacional del Golfo de Chiriquí. Tuvimos más suerte con el tiempo esta vez, lo que permitió disfrutar aún más del avistamiento de ballenas.


Un bañito, snorkel en busca de tortugas que nunca aparecieron y vuelta a casa.


 Desayuno con vistas

En este punto del viaje el grupo se dividió, mis aitas se fueron a disfrutar de Bocas del Toro y el resto tuvimos que volver a trabajar a la ciudad, pasando antes por el Parque Nacional de Sarigua. Habíamos visto fotos muy bonitas en internet del desierto de Sarigua, y como a penas había que desviarse de camino a casa, decidimos intentar llegar.

Y digo intentar porque aquí en Panamá el turismo no está muy desarrollado, no había ni un solo cartel que indicase el camino a la entrada. Nos guiamos como pudimos con googlemaps y lo que habíamos leído, pero acabamos en otra punta del parque sin llegar a ver el desierto. La noche llegaría pronto, por lo que decidimos abortar y poner rumbo a Panamá, dejando esta escapada pendiente para otra vez.

Eso es todo por hoy. Quedan por ahí pendientes varias entradas, ¡iré actualizando!

¡Salud y buenas olas para todos!

4 comentarios:

  1. Oso interesgarria eta argazki ederrak sarrera honetan!

    Gozatu bizitza!

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  2. Que tal Ekaintc!
    Me imagino que la visita de los tuyos debe de agradecerse muchisimo estando a tanta distancia, bueno, y el embutido debe de saber a gloria...jeje
    Pues nada, como siempre agradecido por tus textos y sus imágenes.
    Un saludo y hasta la próxima!

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    Respuestas
    1. Ya lo creo Fran! Ya sean amigos o familia, se agradece, y ya si traen embutido ni te cuento! jejeje

      Gracias a ti por pasarte y comentar. Saludos y que vaya bien!

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