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13 de enero de 2015

Costa Rica. Segunda parte.

Sigamos con la crónica de Costa Rica pues.

Como iba diciendo, uno de los objetivos de la escapada era visitar el Parque Nacional de Cahuita. Habíamos leído maravillas acerca de él, por lo que había ganas de ir.


La entrada al parque es espectacular

Además de una flora increíble, íbamos con la espectativa de ver animales, serpientes más que nada. Nos habían dicho que veríamos monos y serpientes fácilmente, aunque al final no fue tan sencillo.


Ermitaños a punta pala...

Mientras avanzábamos por el camino aparecieron un par de olitas. Había una barrera de coral que hacía que las olas rompiesen. Alguna tenía muy buena pinta la verdad.




¡MONO!

Nos encontramos varios monos en el camino. Se veía que estaban acostumbradísimos a los turistas, no tuvieron ningún miedo en acercarse buscando comida o cualquier cosa que llevarse a la boca.

Como comentaba más arriba, nos habían prometido que veríamos serpientes al llegar a Cahuita, por lo que durante toda la caminata fuimos mirando aquí y allá esperando encontrarnos con una. Pero fue imposible, al menos hasta que un guía del parque se nos unió y al de un ratillo encontró un par, no de las amarillas que queríamos ver, pero sí unas muy finas y bonitas. 

Como para haberla visto...

Algún punto del camino se puso interesante y tocó mojarse

Decidimos volver al punto inicial para recoger el coche e ir hasta el pueblo de Cahuita, al otro extremo del parque. Unos días atrás había estado lloviendo bien por lo que el 4x4 era casi necesario en algunos tramos...


El pueblo de Cahuita era muy parecido al de Puerto Viejo. Casas sencillas, alguna que otra terracita, más tranquilo incluso que donde nos estábamos quedando, con menos turistas también.

Comimos mirando al mar -salía alguna que otra olita- y retomamos el camino casi hasta donde habíamos llegado desde el otro extremo en la mañana.




De estos faltan por Panamá...

Los siguientes días vimos alguna que otra ola. Me dio bastante pereza alquilar tabla y entrar con tantísima gente en el agua, será que me he acostumbrado a surfear con muy poca gente. Además en el agua se veía nivel, y surfeando tan poco en los últimos meses, no me veía entrando a luchar para coger un par de olitas. El caso es que decidí mirar un rato y sacar unas fotillos nada más.




Sí, se la hizo

Lo cierto es que me encantó Costa Rica. Apenas vimos un trocito, pero me gustó mucho. Se parece mucho a Panamá la verdad, Puerto Viejo es igual que Bocas del Toro y Cahuita bien podría estar dentro de Panamá. Será la cercanía supongo.

Lo que está claro es que Costa Rica se vende mucho más y que está mucho más preparado para el turismo. Por lo que vimos, es un país precioso, pero no más que Panamá. Ambos me parecen paraísos. El tema es que uno lo venden mucho más que el otro y que además está muy preparado para el turismo, así de sencillo.
  
¡¡Ojo!!

Nos quedamos con ganas de ver más, pero tocaba volver a la ciudad. Volveremos seguro.

Con esta segunda y última entrada -por ahora- sobre Costa Rica, me pongo casi al día, me faltan las de Playa Venao, Navidad en casa y el bañito que nos dimos este domingo, el Txapela Eguna.

Con calma. Mientras tanto:

¡Salud y buenas olas!

2 comentarios:

  1. Que tal Ekaintc!
    Como siempre aprendiendo con cada una de tus entradas, se agradecen de veras.
    Muy acertados los carteles, por aquí no nos vendrían mal unos cuantos. Perdón por la ignorancia, ¿en que estación estáis ahora mismo?
    Lo dicho, gracias por compartir todo esto, un saludo!

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  2. Gracias a ti por pasarte Fran, de veras ;-)
    Ahora estamos en pleno verano. Aquí en teoría son 9 meses de lluvia, de abril a diciembre, y 3 de verano, de enero a marzo. Y digo en teoría porque a raíz del cambio climático, como en todas partes, esto no se cumple siempre.

    Saludos Fran y buenas olas!

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